Tuesday

27/12/2011

0

Decirle adiós al estrés no es simple pero tampoco es complicado, todo es cuestión de que dediques unos minutos para ti, en otras palabras que te regales espacios de tu preciado tiempo para distraerte, sentirte mejor contigo mismo y darte un regaloneo.

Puedes comenzar por sentarte o acostarte en una posición cómoda y con los ojos cerrados, una vez así, respira profundo y lentamente, relajando a la vez los músculos de la cara, cuello, hombros, espalda, pecho, estómago, piernas, brazos y pies.

Una vez cumplido ese paso, concentra tu atención a la respiración y repite algún número, palabra o graba una imagen en tu cabeza, la idea es que no te distraigas en algo ajeno a lo que estás haciendo. Y si se da el caso que te acuerdas de algo, ignóralo e intenta pensar en el sonido de tu respiración; permanece así alrededor de 10 a 20 minutos.

Luego de eso, quédese en la misma posición uno o dos minutos más y abra los ojos cuando se sienta listo para hacerlo, después estírese. Si presta la suficiente atención notarás que ha cambiado la respiración y su pulso.

Por último, el objetivo de este pequeño ejercicio, es lograr permanecer en calma unos minutos y no dejar que las preocupaciones lo interrumpan. Si lo realizas más seguido, mejores resultados irás teniendo.

Compartir
  • Facebook
  • Twitter
  • RSS
Deja un comentario, o trackback desde tú sitio Web.

Comentarios